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¿Con qué tasa pagarás el crédito?

¿Con qué tasa pagarás el crédito?

Cuando te enfrentas a la decisión de elegir la entidad financiera y la oferta de crédito de vivienda que vas a tomar para comprarla, la tasa de interés es un dato clave.
Al momento de tomar un crédito de vivienda estás comprometiendo parte de tus ingresos mensuales e impactando tu comportamiento financiero. En estas circunstancias, debes revisar la oferta disponible en las diferentes entidades financieras, teniendo en cuenta dos aspectos importantes: el tipo de tasa mediante la cual se calculará el interés que pagarás por el crédito y los requisitos para acceder a este. 
 
Existen dos tipos de tasa de interés: 
 
  1. Tasa fija, es un valor que no varía y se mantiene en el tiempo hasta que termines de pagar el crédito. Por ejemplo, si acordaste una tasa fija del 9% E. A., este porcentaje será el que se cobre durante todo el préstamo. Con esta modalidad de crédito, puedes tener el control de tus pagos en el crédito de vivienda desde el primer día. 
  2. Tasa variable, para el crédito de vivienda, está determinada por la Unidad de Valor Real o UVR, una medida de interés por medio de la cual se calcula diariamente el valor en pesos que pagarás por intereses del dinero que te prestaron. 
LA UVR sustenta su cálculo en la variación de la inflación (calculada con el Índice de Precios al Consumidor-IPC que certifica mensualmente el Departamento Administrativo Nacional de Estadística –DANE). Así, el cobro de los intereses que tienes que pagar por tu crédito es sensible al crecimiento de los precios de los principales productos y servicios de la economía colombiana.
 
Para calcular tu cuota mensual se toman dos variables: la deuda de tu crédito de vivienda expresada en UVR y el valor de la UVR para la fecha de corte. La ventaja principal de este tipo de tasa es que, si la inflación es estable o negativa, puedes pagar menos dinero en intereses por el crédito de vivienda que te otorgaron y así, aumentar el dinero destinado a reducir el capital de tu deuda.
En cualquier caso, para mantener la estabilidad financiera, no se puede aplicar al crédito una tasa de interés superior a la tasa de usura.