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La rentabilidad de las cesantías

La rentabilidad de las cesantías

A través de los portafolios de las administradoras de fondos de cesantías, tienes la oportunidad de elegir como van a ser invertidas tus cesantías: el objetivo, la mejor rentabilidad posible.
Tus cesantías son un ahorro. Una prestación social que se convierte en un ahorro obligatorio. En esa condición, ¿por qué no sacarle el mejor provecho? A partir del esquema de multiportafolios tienes la oportunidad de generarles rendimientos.
 
Las opciones, ofrecidas por las administradoras de naturaleza privada pasan por un portafolio de largo plazo, otro de corto plazo o uno mixto. La elección que hagas debe responder a tu expectativa frente al retiro de tus cesantías.  Si planeas hacerlo en el corto tiempo debes optar por un modelo en el que la inversión sea conservadora.
 
  • Portafolio de corto plazo: el único objetivo en este es mantener los recursos de tus cesantías porque tienes la expectativa de retirarlas en corto tiempo. Así, tus saldos son invertidos en activos de escaso riesgo, pero baja rentabilidad.
  • Portafolio de largo plazo: como en este caso la expectativa es que tus ahorros no se retiren en el corto plazo, la idea es maximizar la rentabilidad. Para el efecto, autorizas que tu saldo en cesantías se invierta en activos más riesgosos, de mayor volatilidad.
  • Portafolio mixto: presenta una inversión en activos con proporcionalidad o equilibrio entre activos muy volátiles y otros más conservadores. La idea en este es generar una rentabilidad un poco mayor a la del escenario de corto plazo, pero en cualquier caso con mayor aversión al riesgo que la de largo plazo.
La mayoría de las inversiones de los fondos de cesantías están invertidas en activos en el mercado de capitales. Los de mayor riesgo son de renta variable (las acciones, por ejemplo) mientras los de menor riesgo, los de renta fija (títulos de deuda pública, por ejemplo).