Saltar al contenido Saltar al Menu principal Saltar al pie de pagina

Si al final de cuentas…

Si al final de cuentas…

Reunir todas tus obligaciones sobre financiación en un solo crédito puede ser una alternativa que facilite tu administración de la deuda.
Cuando en la administración de tus deudas te enfrentes al riesgo de no poder pagar alguna de tus obligaciones con una entidad financiera, es importante que te acerques a la misma y revises que alternativas tienes para ponerte al día, teniendo en cuenta la capacidad de pago del momento.
 
Por lo general, en este tipo de situaciones, las entidades financieras ofrecen algunas alternativas para cumplir con la obligación pactada: 
 
Reestructuración: Por medio de este mecanismo se acuerda con la entidad financiera un nuevo plazo sobre tu deuda para que se disminuya el valor que pagas mensualmente. Sin embargo, es prudente que observes que en este escenario puede haber una nueva negociación sobre la tasa de interés de tu deuda que llevaría a un incremento en el saldo de tu deuda. 
Es clave que sepas que la entidad con la cual vas a tomar el crédito no está obligada a aceptar la reestructuración y que la decisión puede impactar tu calificación en las centrales de riesgo.
 
Refinanciación: Es una reestructuración pero que sólo aplica en los casos en los cuales tú como deudor te ves en riesgo de no poder pagar las cuotas correspondientes a tu obligación.
Como se explicó en el párrafo anterior, esta decisión que representaría valores mensuales más cómodos de pagar, puede encarecer tu crédito y condicionar el desembolso de nuevos créditos en el futuro si incumples las nuevas condiciones pactadas. 
 
Mientras en la reestructuración el objetivo principal es obtener mejores condiciones respecto de la deuda, en la refinanciación es obtener cuotas periódicas más fáciles de pagar. En esta última es probable que las condiciones del crédito se desmejoren. 
 
Consolidación de obligaciones: Este mecanismo lo puedes utilizar para unir todas tus deudas en un solo crédito. Esta decisión simplifica la administración de tus obligaciones.
Es importante que en el momento en el que tomes esta decisión revises que tanto el saldo total de tu deuda consolidada, como los valores mensuales a pagar, no representen más recursos de los que ya pagas por los créditos que estás unificando. 
 
La consolidación no necesariamente representa una mejora en las condiciones de los créditos: significa la oportunidad de administrar uno sólo consolidado que varios, dispersos. Es una mejora en la administración de tus obligaciones.
 
Recuerda que, de acuerdo con las líneas de crédito que tengas vigentes, las tasas pueden ser más favorables que si tomas una nueva financiación (el de la consolidación de tu deuda).
 
Por ejemplo, las tasas sobre créditos de vivienda suelen ser más bajas y favorables, que las de un crédito de consumo o libre inversión. En tal caso no convendría incluir tu deuda de esa naturaleza en la consolidación. 
 
Cuando unificas el pago de tus deudas debes tener en cuenta que, por lo general, estas unificando las tasas en una sola y puedes establecer el plazo para pagarla.  Es importante que no sea muy largo dicho plazo porque, aunque el interés sea menor puede que termines pagando más.